
(Tal como lo menciono aquí, el rol es una especie de borrador de la historia final, así que léase con sus debidas reservas)
Así empezó todo
Una calurosa mañana de verano en Blingard, ciudad capital y punto central del comercio en el reino de Lunaterra, se encontraba el enano Durgal, un bien conocido herrero y clérigo, abriendo su negocio como cualquier otro día, mientras se encomendaba al lobo Fenris, su deidad venerada. Gaby, una chica humana, rubia, de unos 18 años, era su asistente y aprendiz, y recién llegaba a reportarse al trabajo.
También ese día, muy cerca de ahí, el druida Faen, elfo del bosque, se había alejado de su cabaña mas de costumbre, mientras perseguía a una ardilla que llevaba algo brillante en el hocico. Cuando se dio cuenta, por poco lo arrolla un carruaje que pasaba en ese momento por el camino al Puente Aéreo.
La ardilla se esconde de Faen en la herrería de Durgal, mientras el primero continúa persiguiendo al animal, ante la mirada inquisitiva de los residentes y comerciantes de Blingard (que no ven con buenos ojos a la gente que lleva la vida de druida).
El elfo y el enano se conocen, mientras éste último se pone alerta y en guardia, ante el desconocido que entra a su tienda sin previo aviso. Gaby saca una pistola y apunta a Faen.
Después de explicarle la situación, los tres buscan a la ardilla, finalmente encontrándola en una esquina con el objeto dorado, el cual Gaby le intercambia por una manzana. Los tres contemplan el objeto, que es una moneda dorada con la insignia de un dragón.
Tratando de encontrar alguna pista sobre la moneda, el elfo y el enano llegan al hostal de la localidad, «El Gato Negro».
Durgal saluda al encargado, mientras éste saca dos tarros rebosantes de cerveza. Faen ni siquiera toca el suyo. En una mesa cercana, se encuentra un sujeto encapuchado, con la mitad del rostro cubierto. Está leyendo un libro.
Al acercarse a él, y tratar de sacar algo de información, el sujeto sólo les dirige una mirada sin mucho interés, y regresa a su lectura. Decepcionados, el elfo y el enano salen del lugar y continúan su búsqueda, sin ningún resultado favorable.
Durgal invita a Faen a pasar la noche en la trastienda de su herrería, mientras él se va a su casa.
Al día siguiente, se está llevando a cabo una serie de peleas en el centro de la ciudad, organizadas por Sir Barton, el comandante del ejército de Lunaterra, con el fin de encontrar buenos guerreros a los qué reclutar. El elfo y el enano deciden participar, pero para su sorpresa, el sujeto encapuchado del día anterior se encuentra entre los competidores.
Durgal es el siguiente en pelear, y le toca contra el encapuchado. De entre sus ropas, este último saca un báculo con un adorno en forma de la cabeza de un macho cabrío, revelándose así como un usuario de magia. Sir Barton mira intrigado.
Durgal empuña su martillo de guerra y lanza algunos ataques apenas dañando al mago, quien se limita a esquivar los embates transformándose en niebla y colocándose en diferentes partes de la arena. El enano se revela a sí mismo como un clérigo y ataca con algunos hechizos al encapuchado, quien se ve sorprendido con algunos de ellos. Al final, pierde la paciencia (y aparentemente el control de sí mismo) y lanza un poderoso hechizo de hielo contra Durgal, casi matándolo.
El sujeto encapuchado, preocupado, se acerca a Durgal, pero Faen se interpone, pensando que en verdad quería asesinarlo, y el mago huye de la escena, sólo para ser interceptado al final por Sir Barton e intercambiar algunas palabras con él, que no alcanzan a escuchar Faen y el inconsciente Durgal.
Tras curarse, deciden terminar el día relajándose en el hostal. Allí, se encuentran un gato negro que los merodea y al parecer quiere que lo sigan. Así lo hacen, y llegan a un pasillo que da hacia las habitaciones del hostal, pero el gato parece haber desaparecido. Desde una puerta entrecerrada escuchan un ‘pssst…’ y tras dudarlo un poco, entran.
Allí se encuentra el sujeto encapuchado. De la nada, las sombras del lugar se reúnen y toman la forma de un gato negro, quien sin darle mucha importancia a los visitantes, se echa al lado del encapuchado, quien revela llamarse «Axel», y ser un warlock. Se encontraba participando en los combates del pueblo, porque buscaba a gente fuerte para ayudarle una misión: asesinar a los reyes de Lunaterra.
Continuará…
—
Foto: IIDanmrak
Leave a Comment