– ¿Un eclipse? – Se preguntó Yoshimaru, mientras dirigía su mirada al horizonte, hacia aquel lugar prohibido al que habían ido Dosu y los demás.

– No, Yoshimaru-san – Replicó Remoa. Es algo más siniestro, ¿no lo sientes?- Ambos miraron a aquel lugar que, aunque no lo sabían, era el portal que Dosu y los demás habían abierto a Mechanus… mientras una incursión del plano infernal ocurría en ese preciso instante…

Nadie pensó, ni tuvo la oportunidad, de cerrar el portal que habían abierto allí, en la copa del árbol de la vida, en la zona prohibida…

Imagen: Zdzisław Beksiński